Rostro de Emaús
Una imagen que nos lleva a uno de los encuentros más hermosos del Evangelio: el camino de Emaús, donde Jesús se hace compañero de camino aun cuando sus discípulos todavía no logran reconocerlo. 🤍
Este Rostro de Emaús representa el rostro de Jesús y nos invita a recordar el relato del Evangelio de San Lucas, cuando dos discípulos caminaban hacia Emaús después de la muerte de Cristo, tristes y desanimados. Jesús se acercó y comenzó a caminar junto a ellos, aunque en ese momento sus ojos no pudieron reconocerlo.
Fue más tarde, al sentarse a la mesa y partir el pan, cuando finalmente comprendieron que aquel desconocido que había caminado con ellos era Jesús Resucitado. Entonces recordaron cómo su corazón había ardido mientras Él les hablaba durante el camino.
Tener este rostro de Jesús en casa puede convertirse en un recordatorio precioso de que Cristo también camina a nuestro lado cuando no logramos verlo o reconocer su presencia, especialmente en los momentos de incertidumbre, tristeza o dificultad.
Por su diseño, está pensado especialmente para colgar en la pared, convirtiéndose en una pieza protagonista para una entrada, sala, habitación, oficina o espacio de oración.
Características
- Nombre: Rostro de Emaús
- Dimensiones: 30 cm
- Material: Resina de alta calidad
- Representa: El rostro de Jesús inspirado en el encuentro de los discípulos de Emaús con Cristo Resucitado
- Instalación: Diseñado para colgar en la pared
- Uso: Ideal para entradas, salas, habitaciones, oficinas y espacios de oración
- Ideal para: Hogares católicos, nuevos hogares, espacios de oración y regalos especiales
Una imagen para recordar, incluso en aquellos días en los que parece difícil encontrarlo, que Jesús sigue caminando a nuestro lado y haciendo arder nuestro corazón en el camino. 🤍
INFORMACIÓN DEL PRODUCTO
CUIDADO Y MANTENIMIENTO
Nuestras imágenes están elaboradas en resina de alta calidad, un material mucho más resistente y duradero que el yeso. A diferencia de este último, la resina ofrece mayor resistencia a golpes leves, no se desmorona con facilidad y conserva mejor sus detalles con el paso del tiempo.
Para mantener tu imagen en óptimas condiciones, recomendamos limpiarla únicamente con un paño suave y seco o ligeramente húmedo, evitando el uso de productos abrasivos o solventes. Procura ubicarla en un lugar estable, protegida de caídas y de la exposición prolongada al sol o a la humedad.
Cada pieza es preparada con dedicación para acompañarte durante muchos años en tu vida de oración.